Una sociedad culta / Por Vico Caballero

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Dejar en claro que la discrepancia ideológica es algo muy distinto a la idea de considerar siquiera como “opción” el seguir validando las prácticas, vicios y privilegios que entregó un país endeudado, empobrecido y criminalizado hasta la médula, un país que se debate todos los días entre la tragedia y el hambre en sectores inmensos a lo largo de todo el territorio.

La carencia de sentido común y de acción por parte de las masas se debe en gran medida a la falta de conciencia colectiva. Parece que en México esto sólo se logra en las catástrofes naturales, pues en política es un trabajo inmensamente más complicado, porque el esfuerzo de pensamiento y organización, de congruencia con las ideas y la realidad son un debate mucho más intenso.

El episodio en que Peña Nieto no pudo responder a una pregunta a cerca de tres libros que hubieran marcado su vida es de dimensiones didácticas. El priísta ni siquiera tenía claro si ya era candidato o precandidato. En respuesta dijo, “La Biblia”, acotando que no la leyó completa y que había sido hacía mucho tiempo; Luego dijo “La silla del águila” de Enrique Krauze, lo cual es falso, pues ese libro lo escribió Carlos Fuentes, escritor mexicano, gran novelista y un burgués innegable, quien fue entrevistado sobre dicho acontecimiento, dijo que Enrique Peña no tenía la obligación de leer sus libros, pero de lo que no tenía derecho era de pretender ser presidente de un país culturalmente tan rico como México, desde ese grado de ignorancia. No sólo lo fue una pretensión, sino que, desastrosamente, gobernó el país durante seis largos años.

Lo curioso del caso, es que esa pregunta se la hicieron en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la más grande e importante feria en Latinoamérica, además de que él era quien presentaba un supuesto libro escrito por él. Pero no paró allí, los artilleros de las televisoras, entonces amos y señores de la verdad, salieron a decir que eso no era importante, que un gobernante no tenía tiempo para leer por sus múltiples ocupaciones. Son los mismos que hoy vociferan contra el gobierno de Andrés Manuel, y hablan poco de los millones y millones que recibieron por décadas, pero hablan hasta torcer la verdad contra quien les cerró la llave del presupuesto público.

Las granjas de bots, inmorales por cierto, alimentan campañas de odio y simulan preferencias, sobre todo en países donde los índices de desinformación son altísimos, donde la educación tiene carencias elementales en comprensión lectora.

Una sociedad culta es la única sociedad que puede aspirar a la libertad y al progreso, y la cultura no se mide por grados académicos o títulos de nobleza, sino por las convicciones y las acciones. México ha dado pasos agigantados en la democratización de la vida pública, pero la tragedia es enorme y el esfuerzo que requerimos como sociedad es enorme. Sería una falacia decir que con sólo leer podríamos resolver todos nuestros problemas, pero sin duda, podemos afirmar que si la sociedad no accede a la lectura, resolver nuestros problemas será una tarea imposible.

Vico Caballero
(CDMX 1980) Artista Multidisciplinario, Promotor Cultural y Activista Político. Su obra poética y musical se encuentra reunida en AL CABO CANTO, Letras del Finisterra, Los Poéticos Mares. Desde 2006 ha sido colaborador de diversos diarios y revistas de política y cultura. Residente en Los Cabos desde 1995. **Obra Musical: discos de estudio EL TIEMPO NO PASA POR AQUÍ y LA GRANJA/ LADO A