PRI, un año más / Por Jesús Flores

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BCS; su dirigencia, militancia, y lealtades.

“…No queremos candidatos que, al ser postulados, los primeros sorprendidos en conocer su pretendida militancia en el Partido, somos los propios priistas”. Luis Donaldo Colosio.

El PRI llega a un aniversario más de su fundación, acompañado de la mayor crisis política, social, económica e institucional en nuestro país.

En Baja California Sur con escenarios desdibujados, de oficio político, experiencia y capacidad de convocatoria, sin liderazgo y sin la más mínima intención de exhibirse como oposición no acabando de encauzar sus voces internas y menos ser capaz de sentar en una sola mesa a los personajes políticos del partido

Los militantes del PRI se ubican en una encrucijada, sin una hoja de ruta que los ubique quienes son, donde están y hacia donde van.

Como paso en el año 2000 cuando el PRI fue desplazado de la presidencia por el alto rechazo y señalamientos de sus gobiernos, y en la siguiente fue relegado a un lejano tercer lugar en el que su candidato no pudo triunfar en uno sólo de los 32 estados del país.

Aún con todo, los verdaderos priistas exhiben cuando se lo proponen su capacidad de construir triunfos electorales.

Y dieron prueba de ello cuando en el 2012 regresa, por mucho gracias a los gobiernos locales que se conservaron, lo que generó un regreso de “afuera hacia adentro” manteniendo fuerzas regionales, sociales y gremiales.

Llega el PRI muy fuerte, pero antes de dos años inicia una debacle al grado de salir con altos niveles de rechazo, nada comparable con el 2000; pero si mucho peor de la derrota que vendría en el 2018, y con ello las deslealtades, traiciones, el éxodo masivo no sólo de políticos sino de simpatizantes que buscaron y encontraron una nueva opción de lucha y de causas sociales como las que el PRI abandonó cuando para muchos era el momento para abrazarlas más que nunca en su historia.

En el 2000, el PRI conservaba 19 gobernadores, bajo hasta 17 y luego vuelve a subir a 21, hoy tiene sólo 12 ante la elección de junio, donde podría reducir o aumentar ese número dependiendo de las estrategias, pero sobre todo de los perfílales de las y los candidatos que designe solo, en alianza o en candidatura común.

Las preferencias electorales del partido en un aniversario más de su fundación lo colocan peleando lugares preferenciales. Con el lastre de personajes, no de su esencia como partido; de escándalos, decisiones equivocadas, por otorgar espacios electorales a dirigentes, familiares e intereses de grupo donde perdiendo ganan.

Por otro lado habría que destacar en defensa del PRI, que para una buena parte de mexicanos el nombre y la imagen del partido es parte de su vida, de su costumbre, de su trabajo, no hay duda de ello. Lo exhiben, lo presumen, están orgullosos de su militancia, identidad y pertenencia.

En un aniversario más del PRI y ante la elección más grande e importante en la historia de México le urge modificar su estructura interna, a la población, a los ciudadanos, a sus simpatizantes pero sobre todo a sus militantes les urge también ver un partido ágil y moderno, que llame a la emoción, al movimiento, que no invente líderes, que quienes lo son de manera natural los arrope, proteja y apoye en sus causas, valore y valide la frescura e inteligencia de los jóvenes, y sus mujeres, no de quienes llegaron a las dirigencias o a candidaturas por amiguismo o derecho de grupo, sin protocolo estatutario alguno.

Necesita llevar a cabo campañas modernas, no acartonadas, sin soberbia ni autoritarismo, valorando a sus miembros leales que siempre dan la cara, no a los zalameros y queda bien con las dirigencias y candidatos, y desdeñan a la militancia, simpatizantes y ciudadanos.

La realidad del PRI en su aniversario es ser oposición política, y así debe actuar, seguir mal entendiendo su inercia de partido en el gobierno lo llevará
al desdibujamiento como oposición política, debe ser un verdadero contrapeso del actual gobierno federal, de los gobiernos estatales, sus congresos y alcaldías como es nuestro caso, y junto con quienes hoy construyen una figura de neutralidad política en la candidatura común, lograr que con los perfiles de cada espacio electoral construir el triunfo electoral que la población espera para cambiar y mejorar.

Una muestra que debe dar el PRI en Baja California Sur será su capacidad de construir con otros partidos políticos una candidatura común donde los espacios que defenderá en este convenio como suyos, exhiban militancia, capacidad, trayectoria, experiencia, honestidad y comprobado compromiso social.

Feliz cumpleaños.
Ánimo !!!